Epicondilitis: ¿Qué no hacer?

Epicondilitis: ¿Qué no hacer?

En este artículo, nos centraremos en lo que no debemos hacer cuando sufrimos de epicondilitis. Muchas veces, los pacientes cometen errores en su tratamiento que pueden retrasar la curación o incluso empeorar la lesión. Por lo tanto, es importante conocer qué prácticas deben evitarse para recuperarse de forma rápida y efectiva.

¡Sigue leyendo para conocer más sobre la epicondilitis y cómo tratarla adecuadamente!

Epicondilitis: ¿Qué no hacer?
– No forzar la muñeca ni el codo en movimientos repetitivos o actividades que generen dolor.
– Evitar levantar objetos pesados o realizar tareas que requieran fuerza en el brazo afectado.
– No realizar deportes que requieran movimientos bruscos con el brazo, como tenis o golf.
– No aplicar calor en la zona afectada, ya que puede empeorar la inflamación.
– Evitar la automedicación y consultar con un médico especialista para recibir un tratamiento adecuado.

Epicondilitis: ¿Qué no hacer?

1. No hacer movimientos bruscos:

Los movimientos bruscos pueden agravar la epicondilitis, por lo que es importante evitarlos. Si necesitas realizar una actividad que implique movimientos bruscos, es recomendable que los realices con suavidad y lentitud.

2. No realizar actividades que impliquen cargar peso:

El cargar peso puede aumentar la presión en la zona afectada y agravar la epicondilitis. Si necesitas cargar algún objeto, es importante que lo hagas con mucho cuidado y si es posible, evita hacerlo.

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3. No realizar deportes que impliquen movimientos repetitivos:

Los movimientos repetitivos pueden aumentar la inflamación y el dolor en la zona afectada. Si practicas algún deporte que implique movimientos repetitivos, es importante que descanses y evites hacerlos hasta que tu codo esté completamente recuperado.

4. No ignorar el dolor:

Ignorar el dolor puede agravar la epicondilitis y dificultar su recuperación. Si sientes dolor en el codo, es importante que descanses y evites hacer actividades que lo provoquen.

5. No realizar actividades sin haber calentado antes:

Realizar actividades sin haber calentado previamente puede aumentar el riesgo de sufrir una lesión en el codo. Siempre es recomendable realizar un calentamiento previo antes de realizar cualquier actividad que implique el uso del codo.

6. No automedicarse:

La automedicación puede agravar la epicondilitis y dificultar su recuperación. Si necesitas tomar algún medicamento para aliviar el dolor en el codo, es importante que consultes a un profesional de la salud para que te indique el tratamiento adecuado.

¿Limitaciones por epicondilitis?

Las limitaciones por epicondilitis pueden ser diversas y varían según el grado de la lesión y la actividad que se esté realizando.

Entre las principales limitaciones se encuentran:

Dolor: La epicondilitis provoca dolor intenso en la zona afectada, lo que dificulta la realización de actividades cotidianas como levantar objetos, agarrar objetos pequeños o incluso escribir con el lápiz.

Debilidad: Si la lesión es más grave, puede provocar debilidad en la mano y el brazo, lo que dificulta la realización de actividades que requieren fuerza en esa zona.

Limitación de movimiento: En algunos casos, la epicondilitis puede limitar el movimiento del brazo y la mano, especialmente en los movimientos de giro o de extensión.

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Adormecimiento: En casos más avanzados, la epicondilitis puede causar adormecimiento o hormigueo en la mano y los dedos, lo que dificulta aún más la realización de actividades cotidianas.

Es importante tomar en cuenta estas limitaciones y evitar actividades que puedan empeorar la lesión. En caso de presentar alguno de estos síntomas, es recomendable acudir a un especialista para recibir el tratamiento adecuado.

¿Factores que empeoran la epicondilitis?

Los factores que empeoran la epicondilitis son:

Movimientos repetitivos: Realizar movimientos repetitivos con la mano y la muñeca, como los que se realizan en trabajos que requieren el uso constante del ratón de la computadora, herramientas manuales o deportes como el tenis, pueden empeorar la epicondilitis.

Fuerza excesiva: Realizar actividades que requieren una gran fuerza en la muñeca y el brazo, como levantar objetos pesados o trabajar con herramientas que requieren una gran fuerza, puede empeorar la epicondilitis.

Mal uso de la técnica: Realizar movimientos con una técnica incorrecta puede ejercer más presión sobre los tendones y empeorar la epicondilitis.

Inactividad física: La falta de actividad física y el sedentarismo pueden debilitar los músculos del brazo y la muñeca, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar epicondilitis o empeorar la condición si ya se tiene.

Edad: La epicondilitis es más común en personas de entre 30 y 50 años de edad, debido al desgaste natural de los tendones y músculos con el paso del tiempo.

¿Mejor tratamiento para epicondilitis?

El mejor tratamiento para la epicondilitis dependerá de la gravedad de su lesión. En casos leves, el reposo, la aplicación de hielo y la toma de medicamentos antiinflamatorios pueden ser suficientes para aliviar el dolor y la inflamación.

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En casos moderados, es recomendable acudir a un fisioterapeuta para que realice ejercicios específicos de fortalecimiento y estiramiento de los músculos afectados y aplicar técnicas de electroterapia y masaje.

En casos graves, puede ser necesaria la cirugía para reparar el tejido dañado. Esta opción solo se considera cuando otros tratamientos no han sido efectivos y el dolor y la limitación de movimiento son severos.

Es importante tener en cuenta que cada caso de epicondilitis es diferente, por lo que es recomendable consultar con un especialista para determinar el mejor tratamiento para su lesión.

¿Qué trabajos causan epicondilitis?

Los trabajos que implican movimientos repetitivos de la muñeca y el brazo, especialmente con una mala postura, son los principales causantes de la epicondilitis. Algunos ejemplos de estos trabajos son:

– Trabajadores de la construcción: movimiento repetitivo de la mano y brazo al martillar, taladrar o hacer ajustes finos.

– Trabajadores de oficina: uso excesivo del mouse, teclado y escritura en general.

– Personal de cocina: cortar, picar y pelar alimentos con movimientos repetitivos.

– Jardineros: uso de herramientas manuales como tijeras de podar o cortadoras de césped.

– Atletas: deportes con movimientos repetitivos como el tenis o el golf.

Es importante tener en cuenta que cualquier trabajo que implique movimientos repetitivos de la muñeca y el brazo pueden ser la causa de la epicondilitis.

La epicondilitis es una lesión común en el codo, que puede ocurrir por el uso excesivo del brazo y la muñeca. Para prevenir y tratar esta afección, es importante evitar ciertos movimientos que puedan empeorar el dolor, como levantar objetos pesados con el brazo extendido o realizar movimientos repetitivos con la muñeca. También es fundamental utilizar técnicas adecuadas al realizar actividades físicas y deportes, así como estirar y calentar antes de cualquier actividad que involucre el brazo y la muñeca. Es importante tomar medidas preventivas para evitar la epicondilitis y si ya se ha desarrollado, es fundamental evitar actividades que puedan empeorar la lesión y buscar atención médica para un tratamiento adecuado y efectivo.

 

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